| AINSA, Catedral del btt, y yo allí… 28 de Mayo de 2011 |
|
Hola de nuevo… llevo varios días intentando digerir el fin de semana que hemos pasado con motivo de la inauguración del Centro de BTT Zona Zero de Ainsa, y como digo más de una vez… ¡¡madredelamorhermoso!!. Ya perdonareis que me extienda más de lo habitual ein?, os cuento… Nos juntamos más de 250 ciclistas… (has leído bien) muchos de nosotros con acompañantes pues todo estaba previsto, con el objetivo único de disfrutar de una de las mejores y más completas zonas de España para hacer bici de la buena, uniendo las subidas más duras que te puedes imaginar con las bajadas más pedregosas y rápidas que puedes desear… “enduro” lo llamamos alguno. CRONICA DE UN DISFRUTE ANUNCIADO… Nos plantamos en Ainsa el viernes por la tarde, todo Ainsa era un hervidero de coches con portabicis, furgonetas, gente a patadas con bicis para allá, equipaje para acá, nos íbamos saludando viejos y jóvenes conocidos, toda la gente de Ainsa que conozco de otras veces que he “explorado” la zona, amigos “dicho sea con cariño…” naburros, catalinos, mandrileños, galaicos, marcianicos… todos, casi todos de verdad, que convocatoria, alucinante, estaba hasta nervioso, saludando a dos bandas, sin descuidar la retaguardia que estaba llena de cervecitas y un “vino de honor” que nos prepararon mientras recogíamos una bolsa de regalicos con la camiseta conmemorativa y las credenciales como participantes de tan “magno” evento. El sábado por la mañana madrugamos y nos vestimos de “romanos” en un periquete (joer si hacia tiempo que no usaba esta palabra…), desayunamos unos más que otros, chocolatada a tutiplén en la Plaza de Ainsa y hala! ¡a dar pedales! Cada uno habíamos decidido la ruta que íbamos a hacer entre un buen surtido de kilómetros señalizados, yo elegí dos rutas de media distancia con idea de salir pedaleando desde el mismo Ainsa y estar sobre la bici unas 7 horas en total ¡que menos una vez allí! Como éstos Ainsetanos me consideran “hombre de confianza” pues me encargaron, junto a otros, que hiciera labores de coche escoba y lo hicimos encantados. La ruta 7 “Bajo Peñas” fue elegida por un montonazo de gente y coincidí con cantidad de amigos, unos conocidos ya y otros amigos virtuales de ForoMTB a los que puse cara de una vez por todas, no voy a nombrar a ninguno para no dejarme a nadie. Después de ésta ruta, cuya última bajada dejó a muchísimos satisfechos, un grupeto de cuatro viejos conocidos y compañeros habituales de ruta, nos metimos la ruta 4 “Miradores de Ainsa y Morillo”, cómo era mediodía el sol apretaba con dureza y, tras comer algo bajo unas carrascas en pleno monte, le metimos mano a una durísima subida, por un cortafuegos de 6 kilómetros eternos en el que íbamos soportando los nada despreciables 36ºC, la recompensa… una dura trialera que bordea el monte de Partara y recorre todo su perfil que nos ponía en un mirador privilegiado que, tras calzarnos la protecciones, desemboca en una vertiginosa bajada en la que, tras pasar por unas paredes enormes, vas cogiendo velocidad “mach 1” en un bosque que se oscurece lo impensable por la vegetación tan espesa que zigzaguea como nosotros camino del éxtasis ciclista más absoluto y donde aprendes a rezar la oración más corta que todo biker suele necesitar y que dice… ¡¡Ay Dios!! . La ruta terminaba como todas, en un lento peregrinar de bikers exhaustos hacia el polideportivo municipal, conforme cada uno iba terminando “lo suyo”, estirando nuestros músculos y refrescándonos con unas cervezas que había puesto la organización (detallazo), con stands de bicis como los eventos más prestigiosos y donde todo se estaba preparando para la cena de hermandad que tendría lugar por la noche… ¡que agenda más apretada por Dios!. Por la noche todos a una, paella para trescientas cincuenta personas y muy buen rollo, comentando rutas, jugadas, saludando a los que habían hecho rutas diferentes y presumiendo cada uno del día que había pasado…¡a cual mejor!. Para terminar hubo una serie de agradecimientos por parte de los organizadores y responsables del recién inaugurado Centro de Btt y, como nadie se decidía, me sentí obligado a subir al escenario y, micrófono en mano, agradecer en nombre de todos los que habíamos ido hasta Ainsa, el trabajo hecho para asegurar nuestro disfrute, la acogida de que habíamos sido objeto y las rutas que, desde ese momento, se ponían a disposición de todos los bikers del mundo, parece mucho decir eso, pero es asi, Ainsa no tiene fronteras, han trabajado mucho y muchos para que tú sólo te preocupes de pedalear, después te relajas y disfrutas de su precioso casco antigüo, de sus restaurantes, de sus hoteles rurales de auténtico lujo, del “apres btt” vamos, parte indispensable de nuestra querida afición.
Una vez más y, de nuevo en público, pero ésta vez desde mi/vuestro rincón virtual… ¡GRACIAS AINSETANOS! |
















